¿Qué tanto conectas con el mundo de tus hijos?

Los niños no tienen por qué entender el mundo de los adultos. Cada persona tiene su propio mundo, incluso los niños. Cuando hablo de mundo, me refiero a gustos, intereses, preferencias, prioridades y hasta miedos. El mundo de nosotros los padres por muchísimo difiere al mundo de nuestros hijos, tanto así que no me imagino a Anabella preocupada por el precio de la comida, a Paula estrezada por el exceso de trabajo o a Carlos angustiado por el pago del impuesto sobre la renta.

Tampoco me los imagino pensando en los kilitos demás o si necesitan un tiempo para ellos, esas preocupaciones, angustias y necesidades son las mías como mamá, ellos no tienen por qué conectar con mi mundo porque ni siquiera están en la capacidad de manejar todas estas situaciones que incluso son agobiantes para los adultos. Pero yo, cómo mamá debo hacer mi mayor esfuerzo para conectar con el mundo de ellos.

Estoy segura que en el mundo de Anabella su principal angustia es que un niño en el colegio no quiera ser su amigo, que a la hora del almuerzo no haya sopa porque no le gusta y que en la tarde en vez de hacer la tarea quiera jugar. Seguramente las preocupaciones de Carlos son: salir bien en el examen de matemáticas, tener su celular con pila, ganar el torneo de video juegos ó preparar el contenido para su sección informativa en la radio del colegio. Mundos, gustos y angustias muy distintas a las mías, pero que no dejan de ser importantes.

Como padres tenemos la tendencia a minimizar las preocupaciones o angustias de nuestros hijos porque erróneamente las comparamos con las nuestras, cuando nuestro mundo es uno y el de ellos es otro. Ocurre muchísimo que los niños lloran amargamente por cosas que para nosotros son tontas, pero para ellos son muy importantes. Lo ideal sería que nosotros los padres conectemos con el mundo de nuestros hijos y no al contrario. Cuando conectas con el mundo de tus hijos los haces sentir importantes, acompañados y  más seguros.

Ahora te pregunto ¿Qué tanto conectas con el mundo de tus hijos? ¿Qué tanto los entiendes? ¿Con qué frecuencia te pones en su lugar?, piensa muy bien antes de contestar cada una.

Bajar a su nivel y entenderlos es mucho más fácil de lo que creemos, solo necesitamos disposición, compromiso y paciencia, sobre todo porque no es fácil lidiar con nuestros propios conflictos, agobios y miedos internos, primero debemos manejar nuestras emociones para luego poder ayudar a nuestros hijos con las suyas 💜.

Sólo padres sanos emocionalmente pueden criar niños felices.

Se les quiere 💞

 

Thay

Mamá de 3, Carlos, Anabella y Paula, hija, esposa, ingeniero químico de profesión pero emprendedora por pasión. Con los post, recetas y recursos de este blog voy a enseñarte que "Si quieres hacerlo, puedes lograrlo".

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